COMENTARIOS

Si te gusta lo que ves, házmelo saber, me anima a seguir con el blog

Mostrando entradas con la etiqueta EL CANTO DE LAS SIRENAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EL CANTO DE LAS SIRENAS. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de agosto de 2017

EL CANTO DE LAS SIRENAS VII: SOPHIE TAEUBER, LA CONSTRUCCIÓN DE UN MUNDO INTERIOR

Desde el principio de los tiempos, la historia ha sido escrita, juzgada y criticada por hombres. Así, muchas mujeres científicas, escritoras o artistas entre otras, han quedado recluidas en el anonimato y su obra perdida o desconocida,
Sophie Henriette Gertrude Taeuber fue un artista polifacética, emprendedora, arriesgada para su tiempo, pero tuvo la desdicha de haber nacido mujer. Además de esto, su carácter tímido e introvertido no le ayudó nada para dar a conocer su personalidad creativa en los ambientes artísticos como sí ocurrió con otras artistas femeninas.
Nació en Suiza, en 1889, en el seno de una familia de clase alta. Estudió artes aplicadas en Múnich y Hamburgo y también se formó en danza expresiva, junto a Mary Wigman, con el coreógrafo Rudolf Laban, destacando por su expresividad y extravagancia en sus movimientos.


 La danza formará parte de su vida y de sus obras y con ésta creará un mundo mejor azotado por entonces con la Guerra Mundial. En 1915 conoció al artista Hans Arp y es éste el que le introduce en la vida bohemia de los artistas. Juntos trabajan en distintos proyectos y se unen a las reuniones del grupo dadá.

Se casa con Arp en 1922 y se trasladan a París cinco años después. De la relación con diferentes artistas como Sonia Delaunay surge la colonia de artistas en Grasse que seguirá activa hasta 1944 y formó parte del grupo Cercle et carré et Abstraction-Creation.




Las obras de Sophie adquieren un carácter constructivista muy interesante. Investigaba y experimentaba con formas geométricas y sin embargo se decía de ella  que copiaba a los grandes artistas de la época. Creadora incansable y prolífica podía diseñar la decoración de un café o cantar y bailar en el mítico café Voltaire. Sus obras en tapiz se convertían en arte. Constructivismo y dadaísmo. El movimiento de sus marionetas armónicamente geométricas, multiarticuladas con las que producía efectos visuales combinaban arte y artesanía, figurativismo y abstracción.

    
Todo en su obra tenía cabida.


Pero su vida pasó solapada por su marido, Hans Arp. 
    Una sombra tras el artista.

jueves, 25 de agosto de 2016

EL CANTO DE LAS SIRENAS VI: "Musa valenciana"

   Clotilde García del Castillo nació en Valencia 1865 para que Sorolla fuera conocido como lo que es, el mejor de los pintores de la valencia de finales del siglo XIX y principios del XX. La joven que se asombraba de que un muchacho como Joaquín se fijase en ella, puesto que no se consideraba sino fea de rostro y delgaducha de cuerpo y que conquistó el corazón de su marido y para el que se convirtió en musa indiscutible de su obra, le acompañó en sus innumerables viajes, vivió la soledad de la separación por motivos de trabajo y cuidado de sus hijos, contabilizó obras y preparó exposiciones. Aun cuando falleció Sorolla, Clotilde gestionó la cesión al Estado Español de su obra y su casa que se convertiría en museo.



    Tanto se quejaba Clotilde de que tenía celos no de alguna mujer, sino de la pintura, que era la única que le había separado toda la vida y sin embargo fue quien le ayudó a conquistar  fama y  prestigio. Y es que el amor mueve montañas.




lunes, 25 de mayo de 2015

EL CANTO DE LAS SIRENAS V: "La reina Kiki de Montparnasse"

    

 Un 29 de Abril de 1953, cuando una mujer de unos cincuenta años se desplomó en la rue de Brea de París, Montparnasse se quedó sin reina. Alice Prin, o como era llamada, Kiki de Montparnasse, había vivido su reinado desde que en 1927 en la inauguración de la exposición de sus obras, los artistas, anarquistas y bohemios la coronaron en el café Coupole con banquete incluido. Eran días de bullicio artístico y vida alegre.

retrato de Kiki por Kisling.


      Tiempo atrás, en 1914, a la edad de trece años Kiki marcha a París a encontrarse con su madre. Se rodea de intelectuales y artistas y posa para estos últimos. Supieron captar la singular personalidad de una joven provocativa, alegre y desinhibida. En este ambiente se movía cuando a los diecisiete años su madre la echa de casa al enterarse de su trabajo como modelo. Desamparada, sin techo y sin recursos Kiki empezará a cantar para los clientes en cafés como La Closerie des Lilas, Le Dôme, Le Bouef sur le Toit, La Rotonde y otros locales que eran frecuentados por artistas con poco dinero y mucha vida nocturna. Movida por este ambiente artístico también pintó y expuso sus dibujos e incluso participó hasta en ocho películas.

Kiki por Pablo Gargallo

      Se convirtió en musa de artistas como Picabia, Pablo Gargallo, Modigliani y Pascin, que se sentían fascinados por una personalidad única, explosiva y su figura sirvió de modelo en numerosas pinturas, esculturas y fotografías. Pero fue Man Ray, al que sedujo por su desparpajo y versatilidad, el que retrató con sus fotografías su parte más femenina. En 1921 se fueron a vivir juntos seis años y durante ese tiempo posó para él dejando una larga lista de obras.


Kiki por Man Ray

      Cuando más tarde se enamoró de un recaudador de impuestos no dejó a un lado su personalidad fresca y rebelde. Se atrevió a abrir un cabaret en la rue Vavin, pero la crisis económica y la guerra de 1939 apagó el color de Montparnasse, diseminó a sus artistas por el mundo y la ruina languideció a la musa, que volvió a recorrer los cafés para cantar y recoger en un platillo las monedas de los mismos que antes la encumbraron como musa de artistas y reina de Montparnasse hasta que la muerte la encontró en las calles de París que tanto la admiraron.


Kiki por Kees van Dongen





domingo, 11 de abril de 2010

"EL CANTO DE LAS SIRENAS IV" Si tu te vas, yo me muero contigo.


Cuanto mayor fue el deterioro del artista, mayor era el genio que desprendía en sus obras. El ritmo bohemio y degenerado del París de principios del siglo XX, acompañado de alcohol, mujeres, drogas y la tuberculosis que le acompañaba desde la adolescencia, hizo que Modigliani, fuera un artista devorado por la creación y el desorden personal.

Sólo una persona le acompañó hasta su muerte, cuando contaba con tan sólo 35 años, una pintora que le amó hasta el suicidio, por su pérdida o por el desengaño de no haber culminado una boda prometida con el artista.

La misma noche que el artista muere, Jeanne Hébuterne decide también acabar con su vida y con la del bebé que llevaba en su vientre. Desesperada, desengañada. Nadie habla en los grandes libros de historia de la sirena que acompañó al díscolo Modigliani, que con su canto intentó llevar su vida al orden sin llegar a conseguirlo. Quizás esto fue lo que permitió que su obra llegase a nosotros tal y como la conocemos, pero nunca llegaremos a saber el talento que ocultaba tras sus manos la joven Jeanne, que dejó de vivir cuando sólo contaba 21 años de edad e incluso su cadáver fue repudiado por sus padres. De sus obras, se conservan diversos dibujos y apuntes, y dos cuadros al óleo. Destilan estilo y fuerza. Flores de un día. Cantos de sirena.

jueves, 21 de mayo de 2009

"EL CANTO DE LAS SIRENAS (III)". La eterna compañera


Algunos artistas del movimiento surrealista tuvieron como musa a Elena Ivanovna Diakonowa. Se había casado con Paul Eluard, al que conoció años antes en Suiza, cuando se encontraba internada en un sanatorio, tratándose la tuberculosis que sufría.

En 1929, el matrimonio se trasladó a Cadaqués a visitar a un joven pintor, Salvador Dalí. Allí Elena y Salvador se enamoraron, casándose primero en 1932 por lo civil, y poco después por la Iglesia.

Dice Gala, que así es como la llamaban, que salvó a Dalí de una muerte temprana, ya que el pintor era una persona insegura y desorganizada. Fue su agente artístico y buscó siempre el equilibrio entre el mundo real y el de los sueños del artísta. Con ello Gala creó enemistades, desconfianzas y críticas por parte de su entorno y de la prensa del momento, al tacharla de materialista y mercantilista. Pero para Dalí fue mucho más.

Su imagen aparece en numerosas obras y en ellas se aprecia el amor que le tenía. Fue tal la relación que tuvieron, que Dalí le compró el Castillo de Púbol, en Gerona, y preparó, durante las obras de restauración, dos criptas, una junto a la otra, para ser embalsamados y enterrados juntos.

Cuando a Gala le llegó la muerte en 1982, Dalí se trasladó al Castillo para estar junto a su musa hasta el momento de su muerte. Dalí no fue enterrado en la cripta, por lo que su último deseo no fue satisfecho.

martes, 5 de mayo de 2009

"EL CANTO DE LAS SIRENAS II" "la Diva protectora"


Cuando Alphonse Mucha se mudó a París, saltó a la fama al realizarle a la actriz Sarah Bernhardt y su Thêatre de la Renaissance, un cartel litográfico, anunciando la obra "Gismonda". Fue tanta la espectación que causó, que la actriz lo contrató en exclusiva durante seis años. En ese periodo, aparte de los carteles publicitarios, diseñó la escenografía, el vestuario, el decorado y las joyas.


Sarah protegió y encumbró al artista haciendo de él un personaje reclamado por muchas empresas y comerciantes para que les diseñara carteles y anuncios de revistas.

El alcance que tuvo la obra de Mucha fue tal, que sus diseños y su estilo fue imitado por dibujantes de la época.

martes, 28 de abril de 2009

EL CANTO DE LAS SIRENAS ( I ). "la joven de la cola de caballo"


Dicen que detrás de cada hombre importante se encuentra una gran mujer. En el caso de muchos artistas, el canto de las sirenas es el que les inspira en sus creaciones. Muchas veces esas musas son olvidadas, obviadas o "resumidas" de las biografías de los grandes creadores. Pero no siempre fue así.

Hacia el año 1953, cuando Picasso, de 73 años, ya era un pintor reconocido mundialmente, conoció de forma casual a una joven de 19 años llamada sylvette David. Acompañaba a su novio al estudio de Vallauris, en el sur de Francia, para llevarle unas sillas que había adquirido. la belleza de la muchacha, de rasgos interesantes, impresionó tanto a Picasso que la pintó de memoria. Poco después el pintor le mostró el cuadro, y a partir de entonces, haría de ella unos 40 retratos, algunos hechos escultura.

Aquello fue una experiencia tan influeyente en la vida de Sylvette, que comenzó a interesarse por el arte, pero tuvieron que pasar dos décadas para que, a la edad de 45 años y con tres hijos iniciara su andadura como pintora, convirtiéndose hasta hoy en una artística prolífica.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger... Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...